21/6/13

El "pescatero" y la Administración Electrónica

Este correo me llegó a través de un amiguete que trabaja en la Tesorería de la Seguridad Social; las conclusiones que las saque cada cual.

El otro día atendí a un cliente que había recibido una carta de la TGSS y quería que se la explicara.
-Con mucho gusto- le dije. La carta le comunicaba que en el plazo de un mes desde la recepción su destinatario quedaría incluido en el sistema de notificaciones electrónicas.
-¿Y eso qué es? -me preguntó-. Tomé aire, me concentré y le expliqué con tanta precisión y detalle, con tanta paciencia, y eligiendo tan bien cada frase, cada palabra y cada ejemplo lo que venía a decir su carta, que quedé enormemente satisfecho y orgulloso por mi profesionalidad. Pero la satisfacción se esfumó repentinamente cuando, viendo la cara de mi cliente, advertí que no había entendido nada. Nada de nada.
 -Mire, yo soy “pescatero” y le puedo hablar mucho y muy bien, como ha hecho usted, sobre la variedad de pescados y los beneficios de incluirlos en su dieta pero yo no tengo ordenador ni correo electrónico y ni siquiera he entrado nunca en internet y no sé qué es lo que me está contando.
-Pues usted, señor pescatero, pertenece a un colectivo de personas físicas que por su capacidad económica o técnica, dedicación profesional u otros motivos acreditados tiene garantizado el acceso y disponibilidad de los medios tecnológicos precisos. Usted, el fontanero, el taxista y el peluquero. ¡Ah! Y el dueño de un bar que conozco que se dio de baja en internet para poder pagar la cuota de autónomos.
-¿De verdad piensa eso usted? - me preguntó.
- No, señor, no quiero que deje de creer que tengo sentido común. Eso es lo que ha dicho el Ministerio de Empleo y Seguridad Social en su Orden 485/2013 colándose por una rendija que había en una Ley de 2007. Y por eso le han enviado esa carta.
-¿Y entonces, -continuó- si nos las tenemos que ir apañando para hacer las cosas por internet, la Tesorería para qué está?
-Pues mire, eso se lo voy a decir de memoria porque a mi Director Provincial le gusta que nos lo sepamos muy bien y nos lo pregunta siempre que vamos a realizar alguna prueba para alguna comisión de servicios, “la Misión de la Tesorería es prestar un servicio eficaz con los máximos niveles de calidad, atendiendo las demandas de los ciudadanos, proporcionándoles las máximas facilidades en el cumplimiento de sus obligaciones, con el mínimo coste para la sociedad”.
-¿Y de verdad cree usted, señor funcionario, que con esta medida atienden a mi demanda, si yo no le había pedido nada, que me están dando las máximas facilidades para cumplir mis obligaciones y con el mínimo coste?
Dejo en el aire mi respuesta a una atención ficticia aunque basada en hechos reales. Evidentemente, es una medida (la de la obligatoriedad a las notificaciones electrónicas) que no atiende a las demandas de los ciudadanos, que no da facilidades sino que pone muchísimas trabas y que va incluso a poner cuesta arriba a muchos el cumplimiento de sus obligaciones. No hace falta ser muy perspicaz para darse cuenta. Ahora bien, ¿va a ahorrar costes a la sociedad? Todas estas formas de dar impulso a la Administración Electrónica parecen ir encaminadas al ahorro de papel y evitar algunos procedimientos burocráticos al objeto de reducir el gasto público y optimizar los recursos. Un objetivo muy loable. Pues no. La realidad es muy distinta. En su día ya se levantó cierta polémica al respecto de la convocatoria de concursos públicos millonarios para adjudicar el servicio de ensobrado y envío de vidas laborales. El pasado 26 de abril, el Consejo de Ministros daba un paso de gigante más autorizando a la TGSS para contratar los servicios de desarrollo y mantenimiento de aplicaciones informáticas de las EE.GG y SS.CC de la Seguridad Social, durante dos años, por un importe de 70 millones de euros. El servicio incluye el análisis, diseño, construcción, pruebas y documentación de las aplicaciones informáticas de la Seguridad Social. Es decir, un salto cualitativo y cuantitativo en lo que se refiere a nuestros servicios externalizados (en castellano, privatizados).
¿Alguien ha pensado cuánto informático cabe en 35 millones de euros anuales? Así, a bote pronto, y calculando 35000 € anuales de gasto por informático, tendríamos nada menos que 1000. Seríamos la caña, tendríamos unos programas y bases de datos que serían la envidia de cualquier administración o gran empresa. Pero no. Esos 35 millones anuales servirán para pagar empresas que obtendrán grandes beneficios y que mal pagarán a su personal, y sus trabajadores no serán 1000 sino muchísimos, muchísmos, muchísimos menos. Y entonces, al menos, comprenderemos un poco mejor el interés de nuestros políticos y altos cargos en que nuestro “pescatero” lo haga todo por internet. ¿Y qué pasará con nosotros? Llegará un día en que alguien diga que sobramos. Un 10%, un 20, un 50 ó todos, no lo sé. Pero dirán que sobramos y, además, no lo podremos rebatir porque sobraremos de verdad. Porque nos habrán estado arrebatando nuestras funciones mientras callábamos y tratábamos de cumplir unos objetivos que a la mayoría nos suponían muy poco y que no hacían sino cavar la fosa en la que reposarían por siempre nuestra carrera profesional. Y entonces dirán que nos echan para ahorrar costes y muchos aplaudirán y lo justificarán. Y sesudos columnistas argumentarán que aligerar el peso del estado está en el camino del crecimiento económico. Pero la realidad será bien distinta porque el ahorro en los gastos de la Administración se multiplicará quién sabe por cuánto para llenar los bolsillos de unos pocos y acabar quién sabe si descansando en cuentas suizas.
Julio M. …
Admón. TGSS …

Lo único que tengo que añadir es que los subrayados, negritas e itálicas son míos y que estas externalizaciones hacen que la gestión y guarda de datos de carácter ABSOLUTAMENTE PRIVADOS queden en manos de empresas privadas ajenas a la administración.

3 tuvieron a bien dar su opinión:

mariajesusparadela dijo...

qué tristemente cierto.
Entre la privatización y los asesores amigos, se ha finiquitado al funcionario, que nació en su día para, ajeno a la política, opositor y de cualquier idea, velar por la administración del estado...

Azazel lastname dijo...

Por si te apetece pasarte a echar un vistazo.

http://ordoezricardo.blogspot.com.es/

AMADO MIO dijo...

Con esto de las nuevos tecnologías:
Primero sobrarán los administrativos, pero como yo no soy tal, que griten ellos.
Luego sobrarán los maestros de aula, pero como yo ya no lo soy, que se manifiesten ellos.
Después sobrarán los médicos de cabecera, pero como yo no lo soy, que se quejen ellos.
Soberarán entonces los tenderos, pero yo ya compro por la internete, asi que allá ellos
Y sobrarán un día los agentes de viaje, los contables, los abogados, los publicistas, las prostitutas, los oculistas, los taxistas, los marineros y hasta los carpinteros, nada de lo cual soy yo...
...Un día tal vez, hasta sobremos los jubilatas... espero que todo el mundo entonces venga con los yayoflautas a la Puerta del Sol. Amén.