30/10/11

Visita a El Escorial o cómo comer fatal.

Aprovechando que mañana no trabajo decidimos ir a pasar el día a San Lorenzo del Escorial. Hemos tenido un magnífico día, el cielo estaba espectacular, Abantos estaba muy bonito, El Escorial es El Escorial, Felipe II estaba en su cripta, así que pasamos una mañana estupenda de paseo y visita incluída. Luego, a eso de las dos, empezamos a pensar que habría que comer. Como yo conocía un sitio apañado de los que no te clavan hasta el fondo del morrillo nos dirigimos al lugar pero antes de llegar a él se cruzó una chica diciendo que deberíamos a comer a tal lugar ue tenía buen menú, que se daba estupendamente de comer, que tenía una terraza estupenda, que tal y cual y claro, dos decidieron que como el sitio estaba al lado de donde nos paró la publicista y el otro sitio estaría como a unos diez minutos a paso de perro cojo o a cinco a paso normal y del otro había buenas referencias pero de éste no había ninguna nos quedábamos en el nuevo. Así que nos metimos a comer en el ¿restaurante? Tavolata Reale que tiene terraza pero en la que no pudimos comer porque estaba llena. ¡De los peores sitios que he tenido el disgusto de conocer! Entramos a comer seis personas. Nos sentamos en una mesa al lado de la barra y se olvidaron de pasar a preguntar. Cuando vino el camarero se pidieron tres cervezas y tres aguas. Al rato trajo tres cervezas y una botella de medio litro de agua. Más tarde (bastante más tarde) volvió otro camarero a pedir la comanda. Se pidieron 4 menús de 14'90 consistentes en un consomé, una sopa castellana, unos espárragos en dos salsas y unas fabes con almejas de primero y dos rabos de toro estofados, un filete de ternera y un churrasco a la plancha, uno de 18'90 conpuesto por una sopa castellana y entrecot en barro caliente y una lasaña. El consomé tenía fideos, cosa absolutamente sorprendente; la sopa castellana era un curioso invento de una sopa con mucho pimentón, en la que había algún trozo de algo parecido al jamón y un chusco de pan de barra como de tres dedos de grueso flotando en la sopa. Cualquier parecido con sopa castellana estaba en el nombre. La lasaña era un mejunje de pasta mal hecha con una bechamel líquida, probablemente de bote. Las fabes con almejas eran unas alubias grandes con unas almejas congeladas de las baratas; esas que son de cáscara blanca con una mancha negra. El filete tenía un pase al igual que el rabo de toro pero las patatas fritas que acompañaban estaban totalmente recalentadas y algo revenidas. El churrasco duro como un pedrolo y el entrecot era como el filete pero 100 gramos más grande. Se me olvidaba, hubo que pedirles que nos pusieran el pan. En resumen, un fiasco de comistrajo. Así que salimos por patas y nos dedicamos a tomar un café (en otro sitio, claro) coger los coches y llegar a casa a hacer una merendola con chorizo de León, anchoas de Santoña, queso de cabrales y un chocolatón con picatostes que nos quitó el mal humor.

10 tuvieron a bien dar su opinión:

Winnie0 dijo...

ja ja Vaya mala experiencia culinaria!!!! bss y tomo nota

Kikas dijo...

Ya te lo dijeron de pequeño...cuidado con las malas compañías..
No hiciste caso y, de mayor, te pasa lo que te pasa

Kassiopea. dijo...

Pues menos mal que al menos Felipe II estaba en su cripta, que si con el buen tiempo le llega a dar por salir a pasear os sale el día redondo.

Dilaida dijo...

Menos mal que tenias reserva en casa.
Bicos

caarsa dijo...

Uhmmm , mal día no ? , yo estuve el sábado , pero comimos en el monte Abantos , cada uno su bocata , para la próxima ya sabes

Abrazos

Carmen dijo...

Por algo cuando salgo a cenar voy siempre al mismo sitio. Y no te puedes imaginar cuánto nos miman y qué bien nos atienden... (¡y lo bien que se come!)

Un truco que me enseñaron para cuando se va de viaje y no se sabe en dónde comer bien y barato: busca aquel en que haya más camioneros aparcados delante a la hora de la comida.

Biquiños!!

Campurriana dijo...

Apuntaré el nombre.
Gracias por tan valiosa información.

Sra. T dijo...

Pues si, menuda comidita!!!!!!!! Espero que sea mejor la siguiente comida!

Besos y buen lunes

mariajesusparadela dijo...

Eso no se le hace a un gallego.

Bob Fisher dijo...

Vaya, lamento la experiencia. No tengo yo mucha constancia de que en El Escorial se coma mal, lo que me hace pensar que, donde estuvisteis, no es un local para recomendar, jeje.

Como consejo y para compensar el mal trago (nunca mejor dicho), la próxima vez a Segovia. Allí es difícil equivocarse y además, ahora en otoño, el valle del Eresma está espectacular.

Un cordial saludo.