Con respecto a la entrada de ayer comentan en ella lo siguiente:
“Ya solo con el título de cabecera te describes tu mismo. Decir que llevar burka es una gilipollez te convierte en tan extremista como a los que criticas.
Como bien dices... Se garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto de los individuos y las comunidades ... y lo que ella estaba ejerciendo era un derecho, su derecho a llevar un burka, como si quiere llevar un patito de goma sobre la cabeza.
Fátima no estaba obligando que los jueces también vistieran igual que ella (que quede bien claro) Me hace gracia ver como se critican vorazmente las culturas y usos orientales y después nadie dice nada sobre el vestuario de las religiosas católicas... porque digo yo... no es también discriminatorio que las monjas tengan que llevar hábito y el cabello tapado y los curas no tengan dicha obligación. (Sobre esto no escucho que nadie se rasgue las vestiduras, ni siquiera en tu blog, ¿estás de acuerdo con ello entonces?) Ni sobre la nula posibilidad de las religiosas a ejercer un alto cargo dentro de la iglesia. Todos están reservados para el sexo masculino... realmente no entiendo nada de lo que ocurre en los medios y en general es toda esta sociedad falsa y poco solidaria.
Era un seguidor de tu página y desde luego no pienso continuar entrando en ella. Se que esto te viene al pairo y te es lo mismo, pero con esto solo manifiesto mi queja.
Leo”
Sólo una apostilla. Las costumbres, por el mero hecho de ser costumbres, no tienen derecho a ser convertidas en leyes: Leo tiene todo el derecho a indignarse y a no volver a pasar por aquí, cosa que no me deja al pairo pero qué se le va a hacer, y yo a no estar de acuerdo con él. ¿Tengo que respetar las costumbres de otros cuando van en contra de la libertad de las personas? Porque el que lleve burka es por imposición absoluta de un padre, hermano, marido, aunque en el mundo occidental lo lleve porque le de la gana. De hecho el Islam no manda usar el burka. Eso es una imposición de los más extremistas. A una monja nadie la obliga a vestir con las tocas y, de hecho, pocas las llevan. Si se las quita no va a ser lapidada y si quiere abandonar el convento y colgar los hábitos lo hace y ya está. Y en cuanto a poder o no tener un alto cargo dentro de la Iglesia Católica eso es como pertenecer a un club. Se entra porque uno quiere y, por tanto, se respetan las reglas y si no se está de acuerdo con esas reglas se abandona el club. En cualquier caso, si esas monjas tienen que declarar ante la justicia también tienen que llevar la cara descubierta.
Respetar las costumbres es muy relativo: Los antepasados prehistóricos y no prehistóricos se comían a los enemigos muertos, también los jíbaros reducían las cabezas, en la Edad Media se torturaba en la picota públicamente y se ponían cinturones de castidad, la pena de muerte sigue ejecutándose aún hoy en día y todas son costumbres que no se deberían respetar ni conservar. Respetar otras costumbres porque así es la tradición de los lugares de donde se procede aunque en el nuevo sitio al que se ha llegado para intentar vivir mejor no tenga nada que ver con esas costumbres llevaría al absurdo de tener que respetar barbaridades como la ablación del clítoris, los matrimonios de niñas con hombres adultos o los matrimonios forzosos obligados, los incidentes relacionados con la dote, el tráfico de niñas o niños, las muertes por honor (ver informe de amnistía internacional) … el listado es largo y aterrador.
Cuando vivimos en una sociedad que repudia el abandono de mascotas, la crueldad contra los animales como el alanceamiento del toro de la vega o tirar una cabra desde un campanario, el machismo del tipo de Berlusconi y otros, la violencia mal llamada de género, la pederastia, los totalitarismos nazis o estalinistas, la prostitución, etc., la imposición de las ideas por mor de la religión o de la costumbre me parece una gilipollez. Y respetar esas burradas otra. Costumbres como ésta del día 27 de abril: Pistoleros talibanes ajustician a un hombre y una mujer acusados de cometer adulterio. Esta noticia está grabada así que no se puede negar.
“Ya solo con el título de cabecera te describes tu mismo. Decir que llevar burka es una gilipollez te convierte en tan extremista como a los que criticas.
Como bien dices... Se garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto de los individuos y las comunidades ... y lo que ella estaba ejerciendo era un derecho, su derecho a llevar un burka, como si quiere llevar un patito de goma sobre la cabeza.
Fátima no estaba obligando que los jueces también vistieran igual que ella (que quede bien claro) Me hace gracia ver como se critican vorazmente las culturas y usos orientales y después nadie dice nada sobre el vestuario de las religiosas católicas... porque digo yo... no es también discriminatorio que las monjas tengan que llevar hábito y el cabello tapado y los curas no tengan dicha obligación. (Sobre esto no escucho que nadie se rasgue las vestiduras, ni siquiera en tu blog, ¿estás de acuerdo con ello entonces?) Ni sobre la nula posibilidad de las religiosas a ejercer un alto cargo dentro de la iglesia. Todos están reservados para el sexo masculino... realmente no entiendo nada de lo que ocurre en los medios y en general es toda esta sociedad falsa y poco solidaria.
Era un seguidor de tu página y desde luego no pienso continuar entrando en ella. Se que esto te viene al pairo y te es lo mismo, pero con esto solo manifiesto mi queja.
Leo”
Sólo una apostilla. Las costumbres, por el mero hecho de ser costumbres, no tienen derecho a ser convertidas en leyes: Leo tiene todo el derecho a indignarse y a no volver a pasar por aquí, cosa que no me deja al pairo pero qué se le va a hacer, y yo a no estar de acuerdo con él. ¿Tengo que respetar las costumbres de otros cuando van en contra de la libertad de las personas? Porque el que lleve burka es por imposición absoluta de un padre, hermano, marido, aunque en el mundo occidental lo lleve porque le de la gana. De hecho el Islam no manda usar el burka. Eso es una imposición de los más extremistas. A una monja nadie la obliga a vestir con las tocas y, de hecho, pocas las llevan. Si se las quita no va a ser lapidada y si quiere abandonar el convento y colgar los hábitos lo hace y ya está. Y en cuanto a poder o no tener un alto cargo dentro de la Iglesia Católica eso es como pertenecer a un club. Se entra porque uno quiere y, por tanto, se respetan las reglas y si no se está de acuerdo con esas reglas se abandona el club. En cualquier caso, si esas monjas tienen que declarar ante la justicia también tienen que llevar la cara descubierta.
Respetar las costumbres es muy relativo: Los antepasados prehistóricos y no prehistóricos se comían a los enemigos muertos, también los jíbaros reducían las cabezas, en la Edad Media se torturaba en la picota públicamente y se ponían cinturones de castidad, la pena de muerte sigue ejecutándose aún hoy en día y todas son costumbres que no se deberían respetar ni conservar. Respetar otras costumbres porque así es la tradición de los lugares de donde se procede aunque en el nuevo sitio al que se ha llegado para intentar vivir mejor no tenga nada que ver con esas costumbres llevaría al absurdo de tener que respetar barbaridades como la ablación del clítoris, los matrimonios de niñas con hombres adultos o los matrimonios forzosos obligados, los incidentes relacionados con la dote, el tráfico de niñas o niños, las muertes por honor (ver informe de amnistía internacional) … el listado es largo y aterrador.
Cuando vivimos en una sociedad que repudia el abandono de mascotas, la crueldad contra los animales como el alanceamiento del toro de la vega o tirar una cabra desde un campanario, el machismo del tipo de Berlusconi y otros, la violencia mal llamada de género, la pederastia, los totalitarismos nazis o estalinistas, la prostitución, etc., la imposición de las ideas por mor de la religión o de la costumbre me parece una gilipollez. Y respetar esas burradas otra. Costumbres como ésta del día 27 de abril: Pistoleros talibanes ajustician a un hombre y una mujer acusados de cometer adulterio. Esta noticia está grabada así que no se puede negar.
O esta otra del día 8 de marzo que cuenta algo realizado en Nombre de Dios (no de mi Dios): "... Así que, una vez más, espero que aquell@s infelices que caen por error por estas páginas (además, os está bien empleado ¿quién os mandaba venir?) veáis este corto que no es amable ni simpático ni agradable sino todo lo contrario. Porque refleja una realidad terrible; la pena de muerte y, en este caso, la lapidación. Encima estos fanáticos quieren que se les respete semejantes tradiciones porque "lo dice Dios" y otros dicen que hay que respetar "nuestra cultura". ¡HAY QUE SER BURRO! Pobre Dios, ¡cuántas ignominias se cometen en tu nombre y cuánta incultura hay aún en el 99% del ser humano. El corto lo hicieron en Canarias y es bonísimo."
Nasija
by short_film
Nasija
by short_film
No lo siento por los que se vean ofendidos. No son mis costumbres, no me parecen respetables, no las quiero para mis hijas ni para mis hermanas ni para mi madre ni para mis amigas ni para mis enemigas ni para mí.






































S.